miércoles, 11 de enero de 2017

Tiempo de amor y cambios - Episodio 1.

Hola! Bienvenidas a mi nuevo Fanfic de Corazón de Melón. Les informo que no voy a tomar al 100% las características y los detalles del juego en si sino solo una parte, el resto sale de mi imaginación. 
Me agradaría que dejen comentarios y sus opiniones en especial para ir mejorando poco a poco. Sin más nada que decir, espero lo disfruten!
PD: contiene imagenes que hice con una aplicación de novela grafica a los CDM!! Saludos, Pau!

Episodio 1

Era un hermoso día, pero con mucho viento. Ya era la cuarta vez que se me volaba la chalina así que decidí guardarla en mi bolso. Iba caminando hacia mi nuevo instituto, uno más grande, mejor construido y aparentemente con mejores personas así que el año debería marchar bien y de forma relajada. Paré en una esquina esperando a que el semáforo cambie. Mientras esperaba me colgué en mis pensamientos, en lo mal que me fue el año pasado, en lo mal que ya venía siendo mi vida. Soy una chica bondadosa y ayudo a cualquiera que se me cruce en el camino, pero mis malas decisiones me llevaron a conocer gente mala. Todos los que me rodeaban me utilizaban así que fui manipulada mucho tiempo sin darme cuenta, sin llamar a la lógica en cada acción. El semáforo cambia y yo avanzo, lo considero como un paso más a mi cambio de actitud.

Eran las 07:55 a.m. cuando llegué al instituto, solo faltaban cinco minutos para que las clases dieran comienzo. Me senté en una banca vacía del enorme patio y me dispuse a observar a los que estaban allí esperando. Había muchos chicos altos y con facciones lindas y también muchas chicas con el cabello sedoso y ropa a estrenar. Sentía tanta envidia que hasta se me escapó una sonrisa. Justo cuando iba a sacar un libro que venía leyendo hace no mucho se sienta un chico alado mío.

- Ey, eres nueva?

Me dedica una gran sonrisa.

- Hola, sí, soy nueva aquí (tímida).

- Me parecía que no conocía tu cara, hola encantado de conocerte soy Alexy.

Me extendió su mano en forma de saludo, la acepte cordialmente.

- Un gusto, soy Samanta (sonreí).

Hicieron tocar una campana y por un altavoz dijeron que todo el alumnado debía acercarse a las distintas mesas en busca de su nombre y apellido para ver las clases en las que estaban inscritos.

- Te acompaño a buscar tus clases.

- Dale, muchas gracias.

Nos levantamos y fuimos a la primera mesa, allí estaba el nombre de Alexy y muy contento vio las clases en las que estaba. Seguimos recorriendo hasta llegar a la “S”, en la quinta mesa. Me dieron una hoja con las aulas donde debía cursar las materias y los distintos profesores que iba a tener.

- Por lo menos te tocó la clase de Video, a mí me toco Escultura y no me parece para nada entretenido.

- Para mí es entretenido, mírale el lado positivo (reímos).

Entre risas se acercó un chico bastante parecido a Alexy, pero con el pelo oscuro, este le puso la mano en el hombro.

- Que raro que ya estés socializando con gente nueva hermano.

- Samanta te quiero presentar a mi gemelo Armin.

- Es todo un gusto Sammy, si no te molesta que te llame así (sonríe cálidamente).

- Mi abuela me decía Sammy así que no me molesta, es como un honor a ella (respondí la sonrisa).

Alexy nos miraba curiosamente.



- Bueno no es tiempo para hablar del pasado, ¡vamos a buscar nuestras aulas! Empiezo en la B, ¿vos Armin? (replica Alexy, cruza los brazos).

- Eh, yo estoy en la A.

- ¡Perfecto! Samanta también así que podrías mostrarle dónde es, ¡un amigo en estos momentos no viene nada mal! (sonríe).

- Si, nos vemos al rato Alexy.

Nos despedimos de él y caminamos hasta el pasillo en silencio. No se me pasó ningún pensamiento por la cabeza, pero moría de ganas de que Armin rompiera el hielo. Llegamos a la puerta del aula A y Armin paró en seco antes de ingresar. Se volteó hacia mí con cara de duda.

- No sé cómo decirlo, pero ¿Nos sentamos juntos?

- ¡Por supuesto que sí! Sos el único a quien conozco aquí, bueno a tu hermano también, pero está en otra aula.




Estaba algo avergonzada, pero me dedicó otra sonrisa cálida que hizo que se me pasara todo. Entramos al aula y ya estaba el profesor. Este hizo su presentación, él daba Lengua. A continuación, nos pidió una breve presentación a cada uno y me invadieron los nervios. Por suerte me senté detrás de todo, pero mis nervios iban aumentando a medida que se acercaba mi turno.

- Señorita Samanta, ¿No? Proceda por favor.

Me levante despacio sobre mi lugar, tome aire para relajarme un poco.

- Bueno, soy nueva este año. Por lo general me llaman Sam, tengo 16 años, mi hobby es leer todo tipo de géneros y me gusta la fotografía y el cine.

- Interesante Sam, ¿Por qué te cambiaste de Instituto?

- Necesitaba un cambio, no me hallaba en mi viejo Instituto.

- Esta muy bueno que quieras cambiar, a esta edad uno puede probar muchísimas cosas. Bueno, bienvenida Sam.

- Gracias.

Me senté ya más relajada, no fue para tanto. El último en hablar era Armin así que agudice mi oreja para no perder ningún detalle.

- Señor Armin, es el último.

-Soy Armin, me gusta mucho los videojuegos así que son como mi hobby, no suelo salir mucho al aire libre salvo para venir acá a estudiar (la clase se ríe) y me gustan mucho los hurones.

Fueron unos detalles bastante graciosos, Armin es muy suelto a la hora de hablar.

El profesor siguió con la clase hasta que tocó la campana de nuevo. Me levanté y esperé afuera. De repente se acerca una chica y me empuja.

- Perdón.

- Espero que no hayas arruinado mi ropa nueva (con superioridad).

Se fue hacía afuera como si estuviera modelando, ¿Qué hay de malo con esa chica? Parece engreída.

- No te preocupes, no muerde.

Me giré y un chico con pelo rojo me estaba mirando.

- No me preocupa, ¿Quién era?

- Es Ámber.

- ¿La conoces?

- Un poco.



Se fue sin nada más que decir y cuando quise darme cuenta el aula ya estaba vacía. Ese chico era bastante llamativo con su pelo. Traté de recordar su presentación. Solo dijo que le gustaba tocar la guitarra y que no hace mucho en sus tardes. Por hay algún día tenga la oportunidad de hablar más en profundidad con él.

Como el aula estaba vacía decidí ir a buscar a Armin o a Alexy y de paso recorrer un poco el lugar.
Fui al patio y no había señales de ellos. Luego fui hasta la biblioteca y tampoco estaban. Apoyé mi mano en el respaldo de una silla y me puse a pensar dónde podrían estar.

- Hola, ¿te molesta si uso este lugar?

- No, para nada (sonrío).



- ¿Eres nueva?

- Si, me cambié este año.

- Ya veo, me llamo Iris.

- Soy Samanta o Sam, como gustes.

- Sam está bien y dime, ¿Ya pudiste conocer gente nueva aquí?

- Si, conocí a unos gemelos muy divertidos, Alexy y Armin.

- Se quiénes son, pero jamás hablé con ellos. Tienen pinta de ser muy buena onda.

Entre risas y palabras se sentó con nosotras otra chica, parecía algo rara.

- Violeta, al fin llegaste.

- Si, es que estuve hablando con un chico muy lindo y me atrasé.

- Bueno no hay problema, te presento a Samanta, ella es nueva en el Instituto.

- Ho-hola, soy Violeta.

- Hola, encantada.

Tocó de nuevo la campana, faltaba una clase más y mi día terminaría por ahora. Salimos las tres de la biblioteca rumbo al aula B, por suerte me tocaba con ellas así que no estaría sola. ¿En dónde se habrán metido los chicos?

Al finalizar la clase ya tenía agendadas en mi celular a Iris y a Violeta. Salimos al pasillo y en la puerta de otra aula vi a Alexy y a Armin hablando, ambos esbozaron una sonrisa al verme.

- Sam, ¡por fin te encontramos! (dijo Alexy muy contento) ¿Dónde estuviste?

- ¿Dónde estaban ustedes? Los busqué por todos lados. Luego fui a la biblioteca e hice dos amigas, Iris y Violeta.

- Te faltó decir “Castiel” (dijo Armin incómodo).

- ¿Castiel? ¿Por qué decís eso? Sólo crucé dos palabras con él (extraña).



- Porque te vi hablando con él a la salida de la primera clase y decidí ir a buscar a Alexy yo solo.

- Podrías haberme esperado igual. Me había empujado una chica y él vino a hablarme.

Armin seguía algo molesto, pero de a poco se le iba cambiando la cara para bien. Alexy le hizo una burla y reímos.

- ¿Y si vamos a algún lado? A tomar un helado o hacer algo productivo.

- No, sabes que no me gusta salir tanto al aire libre, yo paso (acotó Armin).

- Espero que algún día si quieras, sería divertido salir con vos (dije).

Armin me miró sorprendido y se fue. Alexy me miraba muy curioso. Hace un gesto con los hombros y las manos y nos reímos.

- Bueno, vamos Sam.

Fuimos a mirar ropa y a comer un helado. Alexy es un chico bastante gracioso y seguro de sí mismo.

- Sam, me parece que le diste una muy buena primera impresión a mi hermano.

- Lo noté algo extraño a lo último, ¿Estás seguro?

- Si, el tío Alexy jamás se equivoca.



Hablamos de muchas cosas y me hizo algunas preguntas. Hacia el final me confesó que era gay y que esperaba que eso no cambiara nada en nuestra relación. Por supuesto le dije que no, me agrada mucho y no estoy en contra de las distintas orientaciones sexuales.

Más tarde me acompañó hasta mi casa y antes de que se marche me pidió mi número de celular. Acto seguido se fue con una gran sonrisa en la cara.

Saludé a mis padres y les dije que más tarde bajaba para cenar. Me recosté sobre mi cama y suspiré. El viento iba a mi favor, ya no solo volaba mi chalina como hoy más temprano, ahora estaba soplando en la dirección donde yo debía ir. Iba a seguir ese camino, segura de que se aproximaban cambios buenos y que este año iba a ser mejor.

Fin del episodio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario